Eloy no montó Chuso para hacer un restaurante más...
Lo hizo para crear el sitio al que a él mismo le gustaría ir.
Un lugar donde la comida esté realmente buena, donde te sientas a gusto desde que entras y donde no tengas que mirar el reloj mientras disfrutas.
Detrás de cada plato hay algo muy sencillo:producto bien tratado, recetas pensadas para disfrutar y muchas ganas de que salgas pensando “tenemos que volver”.
Eloy está en cocina, pero también está pendiente de todo: de cómo sales, de si te ha gustado, de que la experiencia sea tan buena como la comida.
Porque para él, esto no va solo de cocinar.








